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EFE - Natalia Román le Samedi 23 Mars 2019

Túnez celebra el II Festival de Cine LGTBI Queer, único en el norte de África




Túnez - "Ven tal y como eres" no es un simple eslogan comercial si no de la máxima del "Festival de Cine Queer", uno de los escasos espacios inclusivos y de libertad para el colectivo LGBTI en el norte de África y Oriente Medio, que este fin de semana celebra su segunda edición en Túnez.

"Nuestros encuentros, sobre todo durante el festival, son los únicos momentos en los que podemos ser nosotros mismos, sin presión y sin tabúes", declara a Efe Ali Bousselmi, presidente de la asociación Mawjoudin (Existimos), que lanzó el evento el pasado año.

"No se trata solamente de un festival, es un acto político, un espacio de encuentro, de intercambio y de aprendizaje », añade Bousselmi.

A pesar del éxito de la primera edición, en la que no se registró ningún incidente, la organización siempre extrema las precauciones ante el riesgo de que "el vecindario o la policía pueda reaccionar de forma violenta".

El lugar de celebración no se revela hasta el último momento y sólo se comunica a un reducido círculo de activistas y asistentes a través de un grupo cerrado en las redes sociales.

A las puertas del local, en un céntrico teatro de la ciudad, dos agentes de seguridad controlan el acceso.

A esto se suma una estricta política de derecho a la imagen para garantizar el anonimato, lo que no impide que los asistentes posen frente a sus cámaras para inmortalizar el momento en un autorretrato con sus teléfonos móviles.

"Nuestro público principal son las personas Queer y su principal preocupación es su seguridad, no quieren que su imagen aparezca en los medios o redes y exponerse a insultos homófobos oa ser descubiertos por sus familias", sostiene Bousselmi.

Durante los cuatro días que dura el festival, se proyectarán un total de 31 filmes llegados de 15 países del mundo, como el keniano "Rafiki", seleccionado en el último Festival de Cannes y prohibido en su país por contar una historia de amor entre dos mujeres

O el primer cortometraje realizado por Mawjoudin y que relata las vivencias de una persona transgénero.

Además contará con conferencias, debates y talleres en torno a la identidad de género y la orientación sexual, explican sus organizadores, frente a los parámetros "heteronormativos" marcados por una sociedad conservadora como la tunecina.

A pesar del factor entretenimiento, su objetivo es también denunciar el artículo 230 del Código Civil que criminaliza la homosexualidad con hasta tres años de cárcel y que permite los exámenes anales forzados, señala.

Safwan S. dirige uno de esos talleres sobre seguridad digital e insiste sobre la importancia de preservar la vida privada lejos de las influencia de las redes, de la misma forma que se hace en el espacio público.

"Hemos sido testigos de varios casos de pirateo contra miembros de la comunidad a través de falsos perfiles que han publicado datos personales, incluyendo fotografías y números de teléfono", denuncia Safwan.

Medidas de seguridad sencillas como la selección de una contraseña segura, uso de aplicaciones que permitan codificar los mensajes o algunos métodos para protegerse contra el acoso virtual en el que se desvela información personal en la red, subraya este ingeniero informático y miembro del colectivo.

Según organizaciones defensa de los Derechos Humanos locales, una de las prácticas más habituales de la policía durante el arresto de una persona "sospechosa" de homosexualidad es confiscar el teléfono móvil y el rastrear las redes sociales para consultar fotografías y conversaciones privadas que sirvan de prueba en un juicio.

En cifras de la asociación Shams, que defiende los derechos de los homosexuales en Túnez, en 2018 se produjeron 123 arrestos, 250 agresiones, más de 500 peticiones de asilo en el extranjero y tres asesinatos homófobos.

Pero es día de estreno y la buena noticia es que entre el público, en una abarrotada sala con cerca de 400 personas, haya caras conocidas como la de la actriz Fatma Ben Saïdane, una de las pocas celebridades que apoya abiertamente al colectivo.

"Si se defiende una causa hay que hacerlo con todas sus consecuencias, a pesar de los problemas que pueda ocasionar. Ser demócrata es algo más que eslóganes", sostiene.

"Tenemos la única radio, la única revista y el único festival LGBT de la región. Jamás hubiéramos imaginado nada de esto antes de la revolución" que en 2011 acabó con la dictadura de Zinedin el Abedin Ben Alí, destaca.

"No estamos pidiendo el matrimonio entre homosexuales, aunque quién sabe, quizás en 2050 lo consigamos", sonríe Ben Saïdane con un guiño de esperanza.