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EFE - Javier Otazu le Samedi 4 Mai 2019

Cientos de imanes marroquíes parten a países europeos para rezos de ramadán




Rabat - Más de 700 imanes marroquíes parten desde hoy a distintos países de Europa para prestar servicios litúrgicos y espirituales a las diferentes "mezquitas marroquíes" durante el mes de ayuno de ramadán, que se prevé comience el próximo martes.

La mayor parte de los imanes (422) son enviados por el ministerio de Asuntos Islámicos, mientras que 253 forman el contingente mandados por la Fundación Hasán II para los emigrantes en el extranjero y un número superior al centenar viajan en el marco de acuerdos suscritos entre mezquitas de Europa e imanes individualmente, según los datos recopilados por Efe.

El país al que viaja un mayor número de imanes es Francia (224), seguido de España (cerca de 170), Italia y Alemania, países todos ellos donde hay una fuerte presencia de marroquíes.

En el ministerio de Asuntos Islámicos, los 422 elegidos -impecablemente vestidos con chilaba blanca y un fez rojo en la cabeza, y con las maletas listas- fueron convocados hoy en la sede central para recordarles su misión en Europa, que es "puramente espiritual, teniendo prohibido hacer comentarios políticos", dijo a Efe Mohamed Rifki.

Rifki, encargado de gestionar el envío de los imanes dentro del ministerio, detalla que la gran mayoría (361) son recitadores del Corán, y solo 61 (32 de ellos mujeres) son predicadores con capacidad para hacer comentarios religiosos en el sermón tras el rezo del Tarawih, el más seguido durante el mes de ramadán y que se hace tras la ruptura diaria del ayuno.

Las condiciones que debe reunir un imán que va a Europa -señala Rifki- son: haber memorizado el Corán; tener buena voz y dicción; respetar el marco legal de la sociedad a la que va y no opinar sobre temas que generen controversia en esos países.

El conocimiento de la lengua local, curiosamente, no es un requisito: "Si se necesita en los sermones, la mezquita local pone un traductor", aclara.

El responsable aclara que todos los imanes son vigilados en el ejercicio de su misión "para evitar salidas de tono" y aplicar sanciones si fuera necesario, cosa que raramente ocurre, ya que "tenemos un perfil completo de cada uno, incluso de seguridad". 

Los imanes hoy presentes en el ministerio escucharon un largo discurso del secretario general del Consejo Superior de Ulemas, Mohamed Benyessef, quien les recordó que son "embajadores" tanto de su país como de su religión, y que están en Europa para difundir el "islam de la moderación" y para corregir algunas ideas en Europa sobre el islam, en referencia a la imagen de extremismo.

Al cargo de la operación del envío de imanes desde hace diez años, Rifki subraya que "son las comunidades marroquíes (un 10% de ciudadanos marroquíes viven en el extranjero) las que solicitan esta ayuda en ramadán, un mes en el que aumenta la asistencia a las mezquitas y la piedad en general.

Rifki cree que solo Turquía, en países con grandes comunidades de emigrantes, y la Universidad del Azhar en Egipto, en su caso con envíos a países de África y Asia, realizan un despliegue similar de imanes durante el ramadán.

Si los imanes enviados por el ministerio de Asuntos Islámicos y por la Fundación Hasán II están perfectamente encuadrados por tratarse de organismos oficiales -que además garantizan sus gastos y su mantenimiento durante el mes sacro-, hay un tercer grupo de imanes que son solicitados individualmente por mezquitas y asociaciones islámicas.

En el caso de España, este tercer grupo resulta ser el más numeroso, sumando en este 2019 un grupo de ochenta personas. El procedimiento en estos casos es el siguiente: una mezquita solicita los servicios de un imán conocido, y si está inscrita en el censo de entidades religiosas del ministerio de Justicia, se activa su visado.

Fuentes diplomáticas españolas explican que cada uno de estos casos es tratado individualmente: como cualquier solicitante de visado, debe demostrar medios económicos suficientes más un billete de vuelta, además de someterse a una entrevista y comprometerse a presentarse en cada consulado una vez pasado ramadán para demostrar que usó el visado para regresar y no para quedarse.